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No es una alternativa

La pistola eléctrica no es una alternativa a las armas de fuego.

Se trata de un arma de dotación más para casos específicos en los que el agresor utiliza un arma blanca, objeto contundente o por otras circunstancias es necesario su neutralización.

Efecto disuasorio.

El efecto disuasorio es importante. EL delincuente sabe del “miedo”, “reticencia” por parte del agente al uso del arma de fuego, factor que no sucede con este tipo de armas.

Dotación colectiva

Debe estudiarse si es necesario otorgarlas como dotación individual. Desde este medio entendemos que sería suficiente con una por vehículo policial y en el armero del propio vehículo por dos motivos:

.- El aludido, no sustituye al arma de fuego.

.- Solo para llamadas o situaciones concretas que debe valorar el agente actuante.

Tipo de arma:

Existen dos tipos:

1º.- De contacto.

2º.- Conductores d energía.

Recomendable las segundas, evita el contacto con el agresor, salvaguardando la integridad del agente.

Lesiones y muertes por el uso de estas armas:

Es el principal argumento de los detractores y el debate sigue vigente.

Podemos traer a colación artículos en contra (Cuadernos de Medicina Forense) en los que se argumentan factores de riesgo potencial (cardiopatía, intoxicación…) y artículos a favor (distintas universidades de USA) en los que llegan a la conclusión que el factor riesgo es menor y asumible.

Algo sí es evidente: el riesgo es mayor con un disparo de arma de fuego.

¿Son compatibles en una intervención?

Entendemos que sí, es el agente el que debe valorar en cada momento su uso, la respuesta adecuada a la agresión sufrida y el medio idóneo, no podemos de antemano poner trabas a respuestas en actuaciones en las que peligra la vida de una persona.

Seguiremos….

 

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