“Buenas tardes, quiero denunciar”

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“Buenas tardes, quiero denunciar”


– Dígame… ¿qué desea denunciar? – Mi marido me ha pegado hoy.

– Dígame… ¿qué desea denunciar? – Me han robado en casa.

– Dígame… ¿qué desea denunciar? – Creo que han abusado de mi hija.

– Dígame…¿qué desea denunciar? – Un satélite del F.B.I. y unos ovnis me persiguen.

Ese es mi día a día en mi trabajo. Otros son panaderos, bomberos, médicos, electricistas, agentes de seguros… pero el mío, el mío es ser “sacerdote” disfrazado de policía de denuncias.

A lo largo de casi veinte años destinado en la Oficina de denuncias, muchas veces he escuchado la misma pregunta por parte de mis compañeros: “Tío,  ¿no estás harto de la Oficina de denuncias?”. Me quedo pensativo elaborando una respuesta y, repasando mentalmente mil y una denuncias y experiencias vividas, llego a la siguiente reflexión

He visto pasar ante mis ojos todo tipo de biografías de vida resumidas en 20 minutos. Todo tipo de relatos que serían una verdadera riqueza literaria de ser impresa en papel. Miles de emociones ante mí; tristeza, angustia, incertidumbre, sorpresa, melancolía, etc. Todas parten de la inquietud del que ha sufrido por algo o por alguien. Pero, ¿sabéis dónde está la magia de este trabajo de “sacerdote”?..ESCUCHAR.


“La magia de este trabajo es ESCUCHAR”

Muchas veces las personas casi ni les importa el papel que finalmente le entregamos dando fe de la recepción de la denuncia. Lo que de verdad les reconforta es esa primera atención de un ser humano, que lo entiende en su desgracia, empatiza con su problema y tratan juntos de encontrar una solución.

Sí, escuchar… ese verbo que en el año 2018, albores del 19 , escasea en la sociedad. Escuchar y permitir que mi interlocutor desahogue su angustia.

Más allá de estadísticas, números, argot policial, etc… está el ser humano. Una mesa que separa a dos personas, una que ha vivido los 5 peores minutos de su vida, frente a otra que dedica su vida y trabajo a gestionar tus peores 5 minutos.

Más allá de estadísticas, números, argot policial, etc… está el ser humano


Nuestro deber es saber reconfortarte con empatía y profesionalidad. Me gustaría haber escrito la palabra “dedicación”, pero no siempre es posible. Al menos no toda la dedicación que una víctima se merece. ¿Los motivos? Falta de personal, sobrecarga de trabajo y una sala de espera repleta de personas como tú. 

¿Cuál era la pregunta? Ah… ¿si estoy cansado de la Oficina de denuncias?.

NO, nunca me cansaré de las personas, es lo que nos hace humanos.

Fdo: Un policía nacional destinado en la Odac

2 Comentarios

  1. Creo que la absoluta mayoría de vosotros, sois héroes , ya que para mi un héroe es una persona que pudiendo y sin poder ayuda a los demás , en sus posibles problemas, en ser un poco feliz en lo que nos depara la vida , en general. Quiero daros las gracias por un trabajo bien hecho mas halla del deber. Estoy orgulloso de nuestros cuerpos de Policia, y de otros muchos que siempre estan dispuestos a mejorar nuestra vidas.

  2. La tan denostada ODAC tenía que ser de obligado paso para todos los Policías. Ciertamente, complementa la formación policial de un agente y el hecho de escuchar a los ciudadanos, como víctimas o como autores de delitos, el hecho de aprender a diligenciar, desde mi punto de vista te aporta seguridad jurídica para cuando salgas de ella y estés en la calle y una mochila de experiencia que te puede valer para lograr movilidad dentro de tu unidad, incluso fuera de ella. Buen artículo del compañero.

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