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Llega el verano y la gente se marcha de vacaciones dejando el domicilio vacío, esto hace que se incrementen los robos en interior de domicilio. Os dejamos una serie de consejos para reducir las posibilidades de robo en nuestro domicilio.

Cerrar la puerta de la casa con llave. Puede parecer obvio, pero muchos robos se producen por el método del resbalón. Esto consiste en abrir la puerta con una tarjeta, radiografía o plástico duro haciendo ceder el resbalón de la puerta. Al salir de casa por poco tiempo que sea hay que cerrar la puerta con llave, así se dificultará el acceso a los posibles ladrones.

Apertura por el método del resbalón

La llave de casa siempre encima. No dejar la llave escondida por los alrededores de la casa, como el felpudo, debajo de una piedra, en el buzón o caja de contadores. Será en los primeros sitios que mirarán los cacos. Lo ideal sería dejar la llave a alguien de confianza que pueda realizar visitas al domicilio en periodos largos de ausencia del mismo.

 

Resistirnos a las redes sociales. No compartir con todo el mundo en las redes sociales nuestros viajes, tanto futuros, como los presentes. No dar datos de donde vamos a ir, cuanto tiempo o qué estamos haciendo. En todo caso publicarlo a la vuelta del viaje, nunca antes o durante.

 

No dar pistas de que la casa está vacía. Por ejemplo, no bajar del todo las persianas o los toldos. Aquí también sería conveniente que alguien de confianza nos vaciara de vez en cuando el buzón, para que no se llene de cartas o publicidad. Este es una manera fácil para los ladrones de comprobar si hay gente viviendo en la casa o no.

 

Comprobar la puerta antes de entrar. Los ladrones utilizan unos pequeños testigos de plástico para saber si alguien vive en el domicilio o no. Los colocan entre la puerta y el marco, encajados, de tal forma que si se abre la puerta, el testigo se caerá, sabiendo así los malos que la casa no está deshabitada.

 

Testigos de plástico utilizados por los ladrones

No abrir a vendedores a domicilio de luz y gas. Desde el 6 de octubre del 2018 está prohibido por Real Decreto-Ley 15/2018, vender a domicilio servicios de luz y gas. Por esto no se debe abrir a nadie, salvo a los técnicos con los que se haya contactado previamente, debiendo ir debidamente acreditados. Ante la duda contactar con la compañía suministradora y no firmar ni pagar nada. Si son de la compañía lo cargarán en el recibo.

 

En el caso de que hayan entrado a nuestro domicilio o tengamos sospechas, es importante quedarnos fuera y avisar a la Policía Nacional o la Guardia Civil, sin tocar nada. Es muy importante evitar borrar las huellas que hayan podido dejar.

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