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La incansable labor del servicio de la unidad de SEPRONA de la Guardia Civil durante el año 2018 obtuvo grandes y alarmantes resultados que reseñan la intolerable actitud del ser humano ante el mundo animal.  

El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil ha detenido o investigado durante el pasado año a un total 590 personas por delitos relacionados con el maltrato animal. Durante este periodo de tiempo se cursaron también 16.625 denuncias en esta materia, 10.920 relacionadas con animales de compañía; 3.974 con animales peligrosos y 1.731 con razas caninas peligrosas.

Asimismo, en los últimos tres años, la Guardia Civil ha llevado a cabo más de 50.000 servicios relacionados con cualquier tipo de ataques hacia animales, correspondientes o no con el concepto técnico de “maltrato animal”.

A lo largo de 2016 y 2017 la Guardia Civil contabilizó más de 23.000 infracciones sobre maltrato animal. En el campo de lo penal, en los años 2016 y 2017 los delitos de maltrato superaron los 1500 por los que detuvieron a mas de 900 personas.

Operación “Abuse”

Agentes pertenecientes a SEPRONA de la Guardia Civil de Málaga, bajo la dirección y coordinación de la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga, han llevado a cabo durante 2018 la denominada operación “Abuse” contra el maltrato y el abandono de animales domésticos.

En esta operación investigaron a 55 personas además de intervenir e inmovilizar a 233 animales. Esta operación se encuentra enmarcada en la campaña #yosipuedocontarlo contra el maltrato y abandono animal, cuyo objetivo es concienciar a los ciudadanos para que promuevan las medidas necesarias en la protección y bienestar de los animales de compañía y denunciar las conductas de las que tuviesen conocimiento.

Igualmente, llevaron a cabo más de 200 actuaciones relativas a la inspección de perreras particulares, explotaciones ganaderas y núcleos zoológicos, en las que detectaron más de 630 infracciones administrativas relativas con el bienestar animal, la falta de idoneidad de los alojamientos, la falta de alimentación y agua, la higiene, la falta de asistencia veterinaria o la carencia de registros documentales. 

De las numerosas actuaciones cabe destacar las llevadas a cabo en instalaciones donde los animales convivían en pésimo estado higiénico-sanitario, hacinados con elementos cortantes, en algunos casos con enfermedades graves sin tratar por un veterinario, parásitos externos o desnutrición, lo que suponían un grave peligro para la vida e integridad física de los animales.

De igual manera los agentes hallaron en una finca 30 cabras que habían muerto por inanición y cuyos cadáveres convivían con el resto del ganado, con un estado deplorable y cuyo propietario manifestó a los guardias civiles que no podía ocuparse de los animales porque tenía problemas económicos para adquirir alimentación para los mismos.

En otros muchos casos, la rápida intervención de los agentes y la ayuda de algunas protectoras han conseguido salvar la vida de los animales que estaban a punto de morir por desnutrición.

La mayoría de los animales son perros aunque también han realizado actuaciones con caballos, ganado caprino o especies exóticas, tales como tortugas, reptiles, etc., quedando la mayoría de ellos depositados a disposición de las autoridades competentes en poder de asociaciones y protectoras de animales de la provincia de Málaga.

Maltrato animal

Entre las distintas actividades que realiza el SEPRONA de la Guardia Civil incluyen los servicios destinados a prevenir acciones que tiene como objeto el provocar lesiones o, incluso, la muerte a cualquier animal.

En este sentido hay que distinguir la aplicación del concepto jurídico de “maltrato animal” de aquellas acciones que, popularmente, la sociedad las entiende como tal. Por eso, a la hora de contabilizar los casos, la Guardia Civil maneja unas estadísticas que deben ajustarse a la normativa sobre protección animal, especialmente la aplicación del artículo 337 del Código Penal.

Sin embargo, eso no excluye que los componentes del SEPRONA amplíen su actividad para evitar y perseguir las conductas que conllevan el maltrato, aunque los resultados se recojan en otros campos estadísticos.

El Código Penal español solo aplica este concepto como figura de protección jurídica a los animales que, en cualquiera de las opciones, conviven en una esfera próxima al hombre. De hecho excluye a aquellos que “vivan en estado salvaje”.

La protección alcanza expresamente a aquellos animales domésticos, domesticados o que, en algún modo, tengan una especial relación con el ser humano. Esa protección alcanza incluso, no ya el daño físico concreto sino el poner a esos animales en situación tal que puedan sufrir algún tipo de riesgo.

En cualquier caso, las lesiones o la muerte causadas al resto de animales también son perseguidos por la Guardia Civil aunque su catalogación jurídica sea distinta.

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