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El juez instructor de la investigación sobre la fortuna de la familia Pujol-Ferrusola, ha recibido un informe remitido por la UDEF cifrando la fortuna amasada por los Pujol en 290 millones de euros durante cuatro décadas de corrupción.

En el último mes, esta unidad ha remitido varios atestados al juez José de la Mata, titular del juzgado de instrucción 5 de la Audiencia Nacional y que está a cargo de la causa, en los que se detallan la actividad operativa de la familia Pujol.  “Su posición privilegiada de ascendencia en la vida política /social/económica catalana, para acumular a lo largo de los años un patrimonio desmedido por sus miembros, directamente relacionado con percepciones económicas fruto de conductas corruptas”, señala el magistrado en un auto.

Los informes policiales hacen referencia a empresas implicadas en otros sumarios, como el del Palau de la Música o el del 3%; ambos vinculados a la financiación irregular de Convergència Democràtica de Catalunya. La UDEF indica que Jordi Pujol Ferrusola actuó como miembro clave de la sustentación económica del partido y que de hecho la familia internacionalizó sus cuentas bancarias en el año 2003, justo cuando Jordi Pujol i Soley dejó de ser president de la Generalitat.

Las “facturaciones millonarias realizadas a través de las sociedades instrumentales asociadas a Jordi Pujol Ferrusola no tienen justificación alguna, no sustentándose en ningún caso la prestación real de servicio alguno asociado al concepto que se trasladó a las facturas”, asegura De la Mata en un auto.

“En función de este informe –escriben– no nos cabe duda de incardinar las conductas descritas dentro del concepto de crimen organizado” señalan los agentes que además aseguran que la familia actuó como un grupo criminal desde el momento en que abrió su primera cuenta en el extranjero en Andorra, en 1990, con lo cual viene a desmentir que el origen de la fortuna fuera un legado hereditario del padre de Pujol i Soley, Florenci, tal como aseguró hace cinco años el expresident.

 

La gestión de este ingente patrimonio recayó en Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito, que actuó como tesorero de facto de CDC. El informe asegura que “habría desarrollado las funciones atribuibles a Andreu Viloca (tesorero del partido e imputado en el caso del 3%) en los primeros gobiernos autonómicos catalanes”, pero de hecho “derivó” parte de la recaudación de las comisiones hacia el patrimonio familiar. “Jordi Pujol Ferrusola ha jugado un papel relevante en la transformación de CDC como un sitio cerrado, opaco, y en la creación de un organigrama con entidades satélites, que ha favorecido la corrupción”, según informa El País.

Según medios de las investigaciones, a falta de algunos datos del exterior, la causa contra la familia está casi concluida.

 

 

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