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Por Pilar Enjamio. Psicólogo

Con el máximo respeto y consideración a la investigación donde todas las vías deben contemplarse incluidas la participación de otros por muy lejano parezca. Recuerdo el doble crimen Almonte donde el socialista Lorente afirmaba un padre había asesinado a su hija cuando se comprobó que ambos fueron asesinados. Sabemos la investigación será exhaustiva y mientras no afirmar categóricamente. Aunque todo parece indicar un parricidio cometido por un padre con depresión pero, paradójicamente, sin diagnóstico de salud mental. Es curioso tanto dinero para prevenir la violencia y aquí se limitaron a órdenes de alejamiento que ni se respetan ni valen para nada.

Aquí prima un análisis psicológico y psiquiátrico de quien se halle mal sea por la angustia genera la pérdida de un trabajo, sea por la no aceptación de una separación porque en medio está un menor inocente. Se decía David Sánchez estaba obsesionado con su mujer, no tenía dinero, malvivía sin poder pagar lo esencial. También que hablaba de que su expareja era mala persona, que estaba con otro.

Una de dos o esa obsesión y la ansiedad genera el no conseguir el objeto deseado va generando en una mente desequilibrada la venganza, hacer daño con lo que más puede doler a una madre como es un hijo. O acaso en su locura e irrealidad un suicidio por compasión, por apartarlo de una definición de madre mala pero que tampoco podía estar con él, al no disponer de medios.

JAMÁS ES JUSTIFICABLE LA MUERTE Y MENOS DE UN MENOR.

He visto afirmaciones sangrantes de quien decían la culpa es de la expareja por dejarlo en la calle. Me asusta una sociedad donde se justifica el crimen ,el asesinato .Todo esto se hubiese evitado si desde el primer momento hay ayudas y apoyo psicológico para que un trastorno o desequilibrio no aumente y ,además, se lleve la vida de otros por delante que sólo estaban allí, por desgracia, en ese momento y lugar.

El buscar los porqués a una conducta anómala prevendría tanto y tanto .He visto como mujeres con síndrome de Estocolmo que perdonaban una y otra vez al maltratador han salvado su vida por segundos gracias a la intervención policía y guardia civil .He recuperado a mujeres con síndrome de Estocolmo que si no hubiese sido así estarían muertas .Todo lo reducimos a etiquetas de machismo, violencia género pero, como profesional, me cansó de repetir que así no conseguimos nada cuando la base de conducta asesina es un desequilibrio psíquico en muchas ocasiones.

ATAQUEMOS ESA RAIZ  YA ,CON PREMURA.

Han destruido la vida y el futuro a Christian y eso, eso es imperdonable.

 

 

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