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La agente de la Policía Nacional se encontraba en un operativo de destrucción de 3.000 kilos de marihuana cuando recibió el impacto de la piedra en un ojo.

La marihuana era destruida por una máquina agrícola que la estaba triturando, cuando proyectó una piedra contra la policía.

La mala fortuna hizo que la piedra le alcanzara en la cara, concretamente en un ojo.

La policía participaba en la vigilancia de la destrucción de un gran alijo de marihuana.

Días antes se habían incautado 3.000 kilos de marihuana en la ciudad de Villareal, donde trabajaba la agente.

Los hechos ocurrieron el pasado día 11, a las once de la mañana. Tanto la funcionaria, como otros compañeros participaban en la custodia de la droga que iba a ser destruida.

El juez de Villareal que investigó el decomiso de la droga, decretó su destrucción.

La propia Policía Nacional fue quien solicitó la destrucción de la droga, al no disponer de un lugar habilitado para su almacenamiento.

Tras tomar las muestras pertinentes de la droga, se autorizó la destrucción.

La marihuana siempre tiene como fin, su destrucción.

Como otras veces se había hecho, la droga iba a ser destruida en campo abierto con la ayuda de una máquina agrícola.

Uno de los policías que formaba parte del dispositivo, se aseguraba que todas las balas de marihuana pasaran por la máquina. Mientras, una policía controlaba el proceso a unos 15 metros de distancia.

La fatalidad hizo que una de las palas de la máquina proyectara una piedra que impactó en el ojo de la policía.

Fue trasladada al hospital de manera urgente al hospital de La Plana de Villareal. Debido a la gravedad, fue derivada a un hospital de Valencia.

En un primer momento se temió que perdiese el ojo por completo.

Cuatro oftalmólogos realizaron la operación, los cuales al finalizar se mostraron optimistas.

Posiblemente podrá conservar el globo ocular, si bien habrá pérdida parcial de la visión.

El protocolo para la destrucción de la marihuana dicta que debe ser incinerada en cualquiera de las dos únicas plantas homologadas para ello. Una en Asturias y otra en Andalucía.

Hasta su destrucción, la droga debe guardarse en las cámaras acorazadas del Ministerio de Sanidad.

La marihuana es la droga que más abulta.

El problema viene al verse incrementado notablemente las incautaciones de droga, lo que ha hecho que los recintos para su almacenamiento se hayan quedado pequeños.

Por este motivo se utilizan soluciones alternativas que han derivado en este fatal accidente.

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