Comparte esta noticia

La ciberdelicuencia ha llegado para quedarse. Lo avalan las cifras. Todo evoluciona y la delincuencia no iba a ser menos. Las nuevas tecnologías se han convertido en la plataforma perfecta para llevar a cabo diferentes modalidades delictivas como la pedofilia y otros delitos de carácter sexual, acoso, coacciones, amenazas y, sobretodo, la estafas.

@guardiacivil

Las estafas suponen el 75% de los delitos cometidos en la red. Cada vez son más los enemigos de lo ajeno que han cambiado el pasamontaña por el ratón, son lo llamados ciberdelincuentes. Minimizar riesgos a través del anonimato que te aporta esta modalidad, maximizando los beneficios obtenidos,  parece ser la fórmula perfecta del triunfo de esta nueva modalidad.

A ello debemos sumar que la red es un macro escaparate donde podremos conseguir en un solo click prácticamente todo lo que deseemos. Eso lo saben los ciberdelincuentes, siempre dispuestos, mediante engaño, a vaciarte la cuenta corriente.

Cifras reveladoras

El impacto sobre la criminalidad de estas prácticas es bastante relevante. Las cifras lo avalan. Sin ir más lejos, los correos habilitados en la página web de  la Policía Nacional para comunicar posibles delitos tecnológicos, han pasado de recibir 20 alertas al día en 2012, a unas 300 diarias en la actualidad.

Si bien, conviene recordar, que estos correos solo sirven para dar conocimiento de un presunto hecho delictivo, precisándose la denuncia formal en comisaría si deseamos abrir un procedimiento penal como afectados.

Organizaciones horizontales

Los fraudes que mayor auge están cobrando son los alquileres de viviendas vacacionales y la venta de artículos de segunda mano. Para ello, un procedimiento habitual es usurpar anuncios reales en portales de compra venta entre particulares para, mediante engaño, lucrarse a cambio de nada, que es lo que recibirán los potenciales compradores, y entre ellos puedes estar tú.

Policía H50/Ciberdelincuencia

Muchos podrán estar pensando que detrás de las estafas realizadas por internet, algunas de ellas muy sofisticadas, se esconde detrás una gran red estructurada vertical y con división de funciones. Y es cierto. Sin embargo, en los últimos tiempos las tendencias han cambiado y ahora también coexisten ciberdelincuentes individuales que trabajan de forma horizontal, es decir, cada cual lleva a cabo una parte necesaria del proceso, sin tan siquiera conocerse entre sí.

Lo cierto es que cuando nos vamos a dar cuenta nuestro dinero ya se halla en entidades bancarias extranjeras, siendo muy difícil recuperarlo. La cooperación internacional debe avanzar mucho en ese sentido. Mientras, los ciberdelincuentes de todo el mundo se siguen lucrando a costa de usuarios y empresas.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *