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Una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico del destacamento de Huelva salvaron recientemente  la vida a un niño de dos años que se estaba asfixiando en los brazos de su madre en estado de shock. 

Fuente Facebook Guardia Civil

Los hechos tuvieron lugar el pasado 3 de julio, a las 9,10 horas, en la carretera H-30. Los agentes motorizados observaron un vehículo estacionado en el arcén, a la altura del km 8, que levantó sus sospechas. Algo no iba bien.

Al acercarse al vehículo observaron a una mujer, en un gran estado de nerviosismo, con un niño de apenas dos años en brazos con signos de asfixia. No había tiempo que perder. Los agentes sabían que una ambulancia no llegaría a tiempo y, la mujer, por su parte, se encontraba incapacitada para conducir en ese estado.

Así que, sin dudarlo, uno de los guardias civiles estacionó su moto en un lugar seguro y se puso al volante del coche de la madre y su hijo en estado crítico, rumbo al Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva . Mientras, el otro agente abría paso con los medios acústicos y luminosos activados.

Un equipo médico esperaba al pequeño a las puertas de urgencias para darle la asistencia sanitaria precisa y salvarle la vida. Un final muy satisfactorio que quizás no se hubiera dado sin la rápida y precisa actuación de los dos guardias civiles de Tráfico.

 

 

 

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